Santiago, R.D. – La Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) celebró el acto de entrega de 46 plaquitas a estudiantes de Medicina del campus Santiago, correspondiente a la promoción 2026-2027, como símbolo del inicio de una nueva etapa de formación profesional en el ámbito hospitalario.
Con la entrega de las plaquitas inicia el internado, una etapa fundamental en la formación de los estudiantes de Medicina, al permitirles integrarse al entorno hospitalario y convertir los conocimientos teóricos de las aulas en competencias prácticas y habilidades clínicas.
Durante el acto de entrega de plaquitas, la vicerrectora de Administración y Finanzas, Evelissy Rodríguez, exhortó a los 46 futuros médicos internos a asumir esta nueva etapa con responsabilidad, vocación y compromiso hacia los pacientes. “Hoy comienza el internado médico. Es una etapa distinta, con mayores responsabilidades y una participación mucho más activa en la atención de los pacientes”.
Rodríguez también llamó a los estudiantes a mantener la humildad y reconocer que siempre habrá algo nuevo que aprender. “No tengan miedo de decir ‘no sé’ cuando no sepan. La humildad también forma parte de ser un buen profesional”, afirmó. Asimismo, los invitó a valorar a quienes los han acompañado durante su trayectoria y a reflexionar sobre el tipo de médicos y seres humanos que desean llegar a ser.
“Hoy, aunque el reconocimiento lo reciben ustedes, seguramente hay personas que sienten que también llegaron hasta aquí con ustedes”, señaló, antes de pedir un aplauso especial para los familiares que han respaldado silenciosamente el camino de los futuros profesionales.
El director de la Escuela de Medicina del campus Santiago, profesor Mirlan de los Santos, exhortó a los futuros médicos internos a asumir esta nueva etapa con responsabilidad y compromiso humano, al recordarles que cada paciente será también una fuente de aprendizaje. “Cada paciente que encuentren les enseñará algo que ningún libro podrá contener por completo”, expresó, al destacar que el ejercicio de la Medicina implica mucho más que aplicar conocimientos científicos, pues también requiere escuchar, acompañar y aliviar el sufrimiento.
De los Santos enfatizó que la excelencia académica debe estar acompañada de empatía, ética y compasión. “La excelencia académica es indispensable, pero la empatía es insustituible”, afirmó, al exhortarlos a aprender de sus maestros y pacientes, mantener viva la curiosidad y no perder nunca la sensibilidad humana.
Al evento asistieron el reverendo padre Rafael Cruz, quien ofreció la bendición a los estudiantes y a las plaquitas; la doctora Ivonne Canto Campillo, presidenta del Comité Curricular de Medicina y coordinadora del Ciclo de Ciencias Médicas Básicas; la profesora Luz Mercedes Rodríguez, coordinadora de Ciencias Médicas Clínicas–Internado, y el profesor Abner Hernández Valdez, coordinador del Ciclo de Ciencias Médicas Clínicas–Preinternado.
En representación de sus compañeros, la delegada de la promoción María Victoria Vargas Galán, destacó que las plaquitas que reciben los estudiantes representan mucho más que una identificación, pues simbolizan el esfuerzo y los sacrificios de su formación. “Detrás de cada una de estas plaquitas hay horas de estudio, noches sin dormir, exámenes, prácticas, dudas, sacrificios, momentos de frustración y también muchísimas alegrías”, expresó, al agradecer a los profesores, doctores y familiares que los acompañaron durante el camino.
Vargas Galán exhortó a sus compañeros a asumir esta nueva etapa con responsabilidad y sin perder la sensibilidad humana que debe caracterizar al médico. “Llevar nuestro nombre junto a la palabra médico significa que algún día alguien depositará su confianza en nosotros en los momentos más vulnerables de su vida”, afirmó.
Los estudiantes recibieron sus respectivas plaquitas de manos del director de la Escuela de Medicina, profesor Mirlan de los Santos, acompañado por la profesora Luz Mercedes Rodríguez. Como parte del programa, se entregaron reconocimientos a los docentes que acompañaron a los alumnos durante esta etapa de formación, en agradecimiento por sus aportes y acompañamiento académico.
La ceremonia incluyó además la lectura del Juramento Hipocrático, a cargo del profesor Mirlan de los Santos, como reafirmación del compromiso ético que acompaña el ejercicio de la profesión médica.




