Santiago, R.D. – La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) inauguró este lunes la Semana de la Investigación PUCMM 2026, una iniciativa organizada por la Vicerrectoría de Investigación e Innovación que busca fortalecer la producción científica, impulsar la innovación y promover la vinculación entre la academia, el Estado y el sector productivo, bajo el lema “Conectando la ciencia con el desarrollo productivo”.
Durante el acto de apertura, el rector de la PUCMM, reverendo padre doctor Secilio Espinal, destacó la importancia de transformar el conocimiento científico en soluciones concretas que contribuyan al bienestar de la sociedad dominicana. “Es un imperativo que nos interpela generar conocimiento y, sobre todo, cómo convertir este conocimiento en soluciones, innovaciones y oportunidades de desarrollo y bienestar para nuestra sociedad”, expresó.
Espinal también advirtió sobre las brechas que enfrenta América Latina en materia de investigación, ciencia y tecnología. Citó datos que sitúan la inversión regional en investigación y desarrollo en aproximadamente el 0.56 % del producto interno bruto en 2022, y señaló que solo dos de los 100 principales polos de innovación del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe, frente a 25 en China y 20 en Estados Unidos.



El rector identificó cuatro áreas prioritarias para avanzar en el fortalecimiento del ecosistema científico: el financiamiento, la formación de capital humano, la cooperación entre universidades, Estado y empresas, y la aplicación del conocimiento a las necesidades nacionales. Asimismo, resaltó el papel del Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCYT) en el financiamiento de la investigación universitaria.
Además, la vicerrectora de Investigación e Innovación, Virginia Flores Saso, explicó que la programación se desarrollará durante cinco días en los campus de Santiago y Santo Domingo, con más de 40 actividades que incluyen conferencias magistrales, paneles, talleres especializados, presentaciones de resultados científicos, visitas a laboratorios y exposiciones de pósteres de investigación estudiantil.
Flores Saso señaló que la investigación universitaria debe trascender las publicaciones académicas y contribuir a generar soluciones, tecnologías, productos y servicios que respondan a las necesidades de la población. La agenda contempla actividades sobre emprendimiento, inteligencia artificial, innovación empresarial, sostenibilidad ambiental, economía circular, ciencias sociales, humanidades, artes y salud, y concluirá el viernes 16 de octubre con un panel sobre la relación entre ciencia y desarrollo productivo, además de reconocimientos a investigadores y estudiantes por sus contribuciones científicas.
En tanto, Martha Báez, directora de Investigación de la PUCMM, enfatizó que el impacto de la investigación debe planificarse desde el inicio de cada proyecto, mediante el diálogo con los sectores que podrían beneficiarse de sus resultados. “El impacto no es un premio que llega al final del camino. Es una ruta que se diseña desde el primer día”, sostuvo.
Báez consideró que las universidades deben fortalecer la colaboración interdisciplinaria y estrechar sus relaciones con las empresas y las instituciones públicas para que los resultados científicos puedan traducirse en soluciones aplicables. En ese sentido, afirmó que los desafíos que enfrenta el país requieren esfuerzos conjuntos, al señalar que las limitaciones del entorno no se superan mediante la competencia aislada, sino mediante la cooperación entre la academia, el Estado y el sector productivo.

Conferencia de apertura
Durante la apertura se presentó la conferencia “Diseño de trayectorias de impacto en la investigación aplicada: vinculación de la investigación con el entorno socioproductivo” a cargo de Magali Romina Maida, directora de Desarrollo y Transferencia de Conocimiento de la Universidad del Desarrollo, en Chile.
Maida explicó que uno de los principales desafíos de las universidades latinoamericanas consiste en lograr que el conocimiento generado en sus investigaciones sea utilizado efectivamente por la sociedad. A partir de su experiencia en procesos de transferencia de conocimiento, planteó que los investigadores deben involucrar desde las primeras etapas a las empresas, las instituciones públicas y otros actores relacionados con los problemas que buscan resolver.
“La clave no está en empujar el resultado cuando ya lo tenemos listo. Tiene mucho que ver con cómo nos vinculamos, con quién vinculamos y cuándo nos vinculamos” apuntó Maida.
La especialista también destacó la importancia de identificar las necesidades reales del entorno antes de diseñar soluciones, validar su pertinencia con los posibles beneficiarios y establecer estrategias de financiamiento, implementación y sostenibilidad. Advirtió que una investigación puede alcanzar resultados científicamente valiosos sin llegar a aplicarse, si no responde a las condiciones y necesidades de quienes podrían utilizarla.



