“Podemos ofrecer tiempo, docentes, y recursos, pero debemos preguntar cómo viven los estudiantes”, dijo Radhamés Mejía al proponer una mirada más completa al sistema educativo
Santo Domingo, R.D.– El Centro de Investigación en Educación y Desarrollo Humano (CIED-Humano) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) presentó este jueves un análisis exhaustivo de los resultados de República Dominicana en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) 2025, centrado en comprender lo que ocurre en los procesos de aprendizajes de los estudiantes dominicanos.
El análisis permitió detectar tres condiciones que inciden en la experiencia del aprendizaje de los estudiantes: la continuidad efectiva de las clases, el sentido de pertenencia que desarrollen los alumnos y el clima del aula, que garantice una atención sin interrupciones.
“Podemos ofrecer la inclusión, el acceso, el tiempo, podemos ofrecer docentes, y recursos, pero debemos preguntarnos cómo viven los estudiantes”, dijo el director del CIED-Humano, Radhamés Mejía, durante su presentación, exhortando a los actores educativos a lograr una mirada más completa del sistema, y no quedarse en las comparaciones internacionales.
“El estar, el pertenecer y el poder aprender describen aspectos relacionados con la experiencia escolar: un estudiante puede asistir a clase, pero sentirse aislado. También puede sentirse integrado, pero encontrar un aula donde resulta difícil trabajar. Esta mirada ayuda a observar la oportunidad educativa de manera más completa”, enfatizó el director del CIED-Humano.
Este análisis parte de los resultados nacionales alcanzados en las áreas de matemática, lectura y ciencia de PISA 2025, donde el país alcanzó un promedio de 349, por debajo del nivel 2 (umbral básico de competencia) de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que alcanza los 469.
“Estar en un aula donde se pueda escuchar, donde se pueda concentrar y donde se pueda trabajar con menos interrupciones es importante y tiene repercusiones sobre el aprendizaje”, explicó el profesor Mejía, al mostrar los datos arrojados por ese análisis: el 80% de los que estudiaban en un clima desfavorable se ubicaron por debajo del nivel 2.
Asimismo, el 80% de los alumnos que no mostraron sentido de pertenencia con su comunidad académica, estuvieron por debajo también del nivel 2. “Sentirse aceptado puede facilitar que un estudiante participe, que un estudiante pregunte, que un estudiante permanezca vinculado a su comunidad académica”, dijo.

Repetir cursos no mejora
Durante el foro “PISA 2025: del diagnóstico al diálogo informado y a las decisiones”, Mejía también reveló que los estudiantes que repiten cursos no necesariamente muestran un mejor desempeño, por lo que invitó a analizar esta “medida” de aprendizaje: “Repetir un curso por sí solo no nos dice si el estudiante tuvo una oportunidad distinta de comprender lo que antes no logró aprender”. Los datos muestran que el 91% de los estudiantes que repitieron están por debajo del nivel 2 de PISA, frente al 62% que no repitió.
“El factor socioeconómico influye, aunque no es determinante”
La desigualdad de condiciones socioeconómicas y culturales es otro factor de incidencia, pues en el grupo más desfavorecido, el 83% presenta dificultades simultáneas en las tres áreas (matemática, lectura y ciencia), mientras que, en el más favorecido, el 44% tiene dificultades. “Estos datos nos indican que las condiciones de origen están fuertemente relacionadas con los resultados, pero también que el sistema necesita reconocer que sus estudiantes llegan con oportunidades muy diferentes”, agregó.
El director del CIED-Humano enfatizó que estos datos siguen demostrando que aunque los alumnos pasen de curso, no necesariamente aprenden lo que deben. “La pregunta para el sistema es cómo reconocer a tiempo cuando un estudiante progresa formalmente, pero también qué aprendizaje ha ido logrando a lo largo del tiempo”, apuntó.
Este análisis fue acompañado por las valoraciones de Ancell Scheker, viceministra del Ministerio de Educación (MINERD), y la docente y gremialista María Teresa Cabrera, quienes analizaron los hallazgos desde la perspectiva nacional y docente.
El foro fue organizado por el CIED-HUMANO de la PUCMM, el Ministerio de Educación, la Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC), el Foro Socioeducativo, la Acción Empresarial por la Educación (EDUCA), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) y la Academia de Ciencias de la República Dominicana.


