El desplome del techo de la discoteca Jet Set, el 8 de abril de este año, con un saldo de 236 muertos y más de 180 heridos, “desató una ola de sufrimiento emocional”, provocó serias secuelas mentales en la población del Gran Santo Domingo, que se manifiesta con depresión, ansiedad y estrés postraumático.
El dato está contenido en el estudio “Impacto emocional tras la catástrofe del Jet Set” del Observatorio de Salud Mental y Bienestar de Vicerrectoría de Investigación e Innovación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), dado a conocer este miércoles.
Los investigadores recomendaron al Ministerio de Salud Pública crear unidades de atención psicológica en emergencias, protocolos nacionales de intervención post-desastre, campañas de alfabetización emocional, y estrategias específicas para poblaciones vulnerables.
