Santiago, R.D.- La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) celebró este viernes la primera graduación en junio del 1970 de la Licenciatura en Trabajo Social, con una tarja donde se encuentran los 21 nombres de los primeros egresados de esta profesión.
En este acto conmemorativo, el reverendo padre doctor Secilio Espinal, rector magnífico, expresó sus felicitaciones a los profesionales de esta primera cohorte que fueron reconocidos por la PUCMM. En este acto, Espinal destacó no solo su esfuerzo individual, sino también el acompañamiento de los profesores, directores y familias en el proceso formativo de los egresados. “El reconocimiento es muy particular para ustedes, pero también para quienes han estado acompañándolos en este camino”, manifestó.
Espinal agradeció a los profesionales por poner en alto el nombre de la institución en diferentes espacios. “Son ustedes, los egresados, quienes llevan la bandera de esta universidad con orgullo, demostrando calidad, valores y compromiso en cada lugar donde se desempeñan”, concluyó.


La profesora Carmen Pérez, egresada de esta cohorte, manifestó su gratitud hacia la universidad y sus autoridades. “Gracias señor rector Secilio Espinal por este gesto que honra nuestra memoria institucional, colocando una tarja conmemorativa con los nombres de quienes formamos parte de la primera cohorte de egresados de Trabajo Social en la República Dominicana”, afirmó, al hablar en nombre de sus compañeros de carrera.
Pérez subrayó que el trabajo social no es un simple ejercicio profesional, sino una disciplina centrada en la dignidad humana y la justicia social. “Es una carrera cuya esencia es la persona, que demanda compromiso, responsabilidad y sensibilidad ante las realidades sociales”, sostuvo.
Asimismo, valoró el reconocimiento como un legado histórico que permanece vigente. “Este homenaje nos llena de esperanza, al reconocer que fuimos pioneros en la construcción del trabajo social como profesión en nuestro país, sentando bases al servicio de la dignidad humana”, indicó.

En su intervención, también recordó los años de formación académica junto a sus compañeros y maestros. “Fuimos un grupo de jóvenes convencidos de que podíamos transformar la República Dominicana, guiados por ideales, utopías y un profundo sentido de servicio”, expresó.
Los egresados concluyeron con la siembra de un árbol en el campus de Santiago, como símbolo del momento histórico de su graduación y la continuidad de la carrera en la universidad.



