El encuentro reunió a representantes de 38 universidades de 14 países para abordar los desafíos de la autonomía universitaria y la educación superior.
Santo Domingo, R.D.- El rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), reverendo padre doctor Secilio Espinal, participó en la 59.ª Junta Directiva de Rectores y Rectoras del Centro Interuniversitario de Desarrollo (CINDA), que se celebró este jueves 5 y viernes 6 de noviembre, en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.
Bajo el lema "Autonomía universitaria en tiempos de cambio", el encuentro reunió a representantes de instituciones de educación superior de América Latina y Europa para reflexionar sobre el papel de las universidades en la sociedad, los riesgos que enfrenta la libertad académica y las decisiones que deberán tomar para responder a nuevas realidades sin perder su identidad. Asimismo, la agenda contempló la elección de la presidencia de la organización para el período 2027-2029 y la renovación de integrantes de su Comité Ejecutivo.
Durante el acto de apertura de esta Junta, Àngels Fitó, presidenta de CINDA y rectora de la Universitat Oberta de Catalunya, dio las palabras de bienvenida y resaltó que las universidades enfrentan el desafío de imaginar nuevas experiencias de aprendizaje sin dejar a nadie atrás. En su intervención, compartió una iniciativa de transformación institucional que busca incorporar la inteligencia artificial y aprovechar el conocimiento colectivo de profesores y equipos de gestión.
Además, el padre Luis Fernando Múnera Congote, rector de la Pontificia Universidad Javeriana y anfitrión, destacó el valor de compartir experiencias entre quienes tienen la responsabilidad de dirigir las instituciones. “Precisamente por la naturaleza de estas responsabilidades, resulta especialmente valioso contar con espacios donde podamos conversar con colegas que conocen de primera mano lo que implica dirigir una universidad”, afirmó.
La conferencia inaugural estuvo a cargo del doctor Josep María Garrell, presidente de la Asociación Europea de Universidades (EUA), titulada "La necesaria autonomía institucional de las universidades". Aquí explicó que la autonomía no puede limitarse a su reconocimiento en las leyes, pues las universidades necesitan condiciones reales para tomar decisiones sobre sus programas académicos, recursos, organización y proyectos institucionales.
También advirtió que las restricciones financieras y los cambios regulatorios pueden limitar la capacidad de las instituciones para desarrollar su misión, incluso cuando formalmente se reconoce su independencia. “La autonomía universitaria es, yo diría, una condición para que puedan servir a la sociedad”, señaló Garrell.
El panel sobre autonomía universitaria examinó las tensiones entre las responsabilidades del Estado, las necesidades sociales y la libertad de las instituciones para orientar sus proyectos educativos. Jairo Cifuentes Madrid, exsecretario general de la Javeriana, señaló que, en América Latina, los ministerios de Educación tienden a privilegiar una supervisión basada en el cumplimiento normativo, mientras que otros sistemas avanzan hacia modelos de supervisión basados en riesgos.
La agenda incluyó la presentación de una investigación sobre la educación superior privada universitaria en América Latina y la Península Ibérica, a cargo del doctor José Joaquín Brunner, con los comentarios del profesor Jamil Salmi, experto en educación superior.
Durante las dos jornadas de trabajo, los representantes de las universidades participantes también conocieron los avances del plan estratégico de CINDA, sus estudios y proyectos, y las nuevas líneas de trabajo e iniciativas de cooperación. La Junta de CINDA dejó planteada una reflexión que conecta las distintas intervenciones: la autonomía universitaria no significa aislamiento ni ausencia de responsabilidades. Su ejercicio exige diálogo, cooperación, pensamiento crítico y capacidad de decisión.
CINDA es una red de universidades que tiene por objetivo intercambiar experiencias institucionales, potenciar las capacidades de cada una de las instituciones y generar sinergias en el trabajo en este ámbito. Esta red se fundó en noviembre de 1971 por iniciativa de la Universidad de Los Andes, Colombia, la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Pontificia Universidad Católica de Chile.




