Santo Domingo, RD.- El Centro de Tecnología y Educación Permanente (TEP) y la Dirección de Servicios para la Inclusión de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), lanzaron la iniciativa AcompañaTEP-PUCMM, orientada al apoyo académico de estudiantes neurodivergentes mediante el uso responsable de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial.
AcompañaTEP-PUCMM es una asistente de mediación académica diseñada para brindar acompañamiento educativo de manera clara, organizada y adaptada al ritmo de aprendizaje de cada estudiante. Esta herramienta permite acceder a apoyo paso a paso para fortalecer la comprensión de contenidos y facilitar el proceso de aprendizaje. Para utilizar el agente mediador AcompañaTEP-PUCMM, los usuarios pueden ingresar desde ChatGPT a la sección “Explorar GPTs”, ubicada en la barra lateral izquierda, escribir en el buscador el nombre “AcompañaTEP-PUCMM” y seleccionarlo para iniciar la interacción.
También es posible acceder directamente a través del enlace: https://chatgpt.com/g/g-69e4019794b081918975b6a965f5a4ae-acompanatep-pucmm. Esta iniciativa constituye una prueba de concepto de mediación académica basada en inteligencia artificial generativa, orientada inicialmente al acompañamiento de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La actividad se realizó como parte del Global Accessibility Awareness Day (GAAD 2026), una jornada internacional que invita a reflexionar sobre la accesibilidad digital, la inclusión y el papel de la tecnología en la construcción de experiencias más equitativas y centradas en las personas. El GAAD es celebrado cada tercer jueves de mayo, y este año se dedicó a sensibilizar sobre la necesidad de construir espacios digitales inclusivos.
La coordinadora de la Dirección de Servicios para la Inclusión, Patricia Matilde Mota, destacó que la universidad busca contribuir con acciones concretas a la inclusión, mediante el lanzamiento de AcompañaTEP-PUCMM, una iniciativa orientada a ofrecer acompañamiento estructurado, orientación clara y herramientas accesibles que contribuyen a reducir barreras en la experiencia universitaria. "Promover espacios accesibles representa una oportunidad para desarrollar soluciones que respondan a las necesidades reales de las personas y favorezcan entornos más inclusivos", dijo Mota.
Mota también agradeció la participación de estudiantes y familias que compartieron sus experiencias durante la jornada. “Esperamos que este espacio nos motive a seguir reflexionando, creando y apostando por una universidad donde cada persona pueda participar y desarrollar su máximo potencial”.

La directora académica del TEP, Nathalie Brito, explicó que el proyecto surge como respuesta a la creciente presencia de la inteligencia artificial en la vida universitaria y la necesidad de utilizar estas herramientas para fortalecer la inclusión y accesibilidad académica. “La inteligencia artificial está presente, todos la utilizamos. El que dice que no la utiliza, está mintiendo”, expresó Brito y destacó que actualmente la tecnología forma parte de los procesos educativos y de aprendizaje en las universidades.
La académica explicó que AcompañaTEP-PUCMM nace como una “prueba de concepto” enfocada en ofrecer acompañamiento académico mediante inteligencia artificial generativa. “Proponemos una mediación académica basada en la inteligencia artificial generativa para estructurar, para clasificar, para acompañar procesos de aprendizaje en estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA)”.
Asimismo, destacó que la iniciativa busca crear espacios donde los estudiantes neurodivergentes puedan sentirse parte activa de la comunidad universitaria. Brito aclaró, además, cuáles son los alcances reales del proyecto y enfatizó que la herramienta no pretende sustituir el rol humano dentro del proceso educativo. “No es una solución definitiva. No es un sistema validado clínicamente. No es el sustituto del docente, no lo es ni puede ser. No es la automatización del aprendizaje”, puntualizó.
En ese sentido, explicó que AcompañaTEP-PUCMM funciona como un apoyo complementario y responsable. “La iniciativa es una prueba de concepto exploratoria, un apoyo académico estructurado, es una mediación de inteligencia artificial responsable y es un complemento al acompañamiento humano”.

La directora de la Dirección de Servicios para la Inclusión, Laura Amelia Pérez, explicó que la accesibilidad universitaria va mucho más allá de las rampas o ascensores y abarca múltiples dimensiones, entre ellas la accesibilidad física, digital, académica, comunicacional y actitudinal. “La accesibilidad no es más que diseñar para que todas las personas puedan utilizar, ya sean los servicios, ya sea un producto o el acceso a un lugar. Y es justamente pensando en esas personas que debemos de diseñar”, señaló.
En cuanto a la accesibilidad digital, destacó la necesidad de crear plataformas y herramientas tecnológicas que puedan ser utilizadas por todas las personas, independientemente de sus condiciones físicas, sensoriales o cognitivas.
La directora de la Dirección de Servicios informó que actualmente la PUCMM cuenta con más de 120 usuarios registrados en los Servicios para la Inclusión, de los cuales 36 presentan algún tipo de neurodivergencia, incluyendo trastorno del espectro autista, trastorno por déficit de atención y trastornos del aprendizaje. “Algo que PUCMM sí tiene claro es que la inclusión no se improvisa, se hace con políticas, con formación y con voluntad”, afirmó Pérez.
Asimismo, explicó que la universidad trabaja en la formación docente, el diseño universal para el aprendizaje y la implementación de ajustes razonables que permitan garantizar la participación estudiantil. “Y por eso, la accesibilidad no garantiza necesariamente el éxito automático, pero sí garantiza la participación”, sostuvo.

La jornada incluyó, además, un panel de conversación y testimonios sobre experiencias reales relacionadas con el acompañamiento y las herramientas de apoyo en la vida académica. El panel estuvo integrado por Laura Angélica Sánchez Ovalles, estudiante de la carrera técnica de diseño gráfico del TEP diagnosticada con autismo, y su madre, Teresa Valles de Sánchez.
Durante el conversatorio, la estudiante compartió su experiencia dentro de la universidad. “Mi experiencia en la universidad ha sido excelente. Me gustan mucho mis compañeros y mis profesores y el departamento de inclusión, ya que la gente ha sido muy empática”, expresó.

La directora general del TEP, Belmarys Rodríguez, destacó que la accesibilidad debe asumirse como un compromiso institucional y humano. “En el marco del GAAD 2026, recordamos que la accesibilidad no es solamente un tema tecnológico, es un compromiso que tenemos como personas, educadores y entes sociales”, expresó.
Rodríguez resaltó que las herramientas de inteligencia artificial pueden convertirse en apoyos reales para estudiantes con neurodiversidad dentro de la educación superior. Además, reiteró el compromiso de la universidad con la construcción de espacios educativos más accesibles e inclusivos.“Desde la PUCMM, seguimos apostando a construir una universidad más accesible, más humana y centrada en las necesidades de cada persona”.
La actividad contó con la presencia de miembros de la comunidad académica, representantes de instituciones aliadas, del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS), del Centro de Atención Integral (CAI) e invitados especiales.






