Santo Domingo, R.D.- La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) fue el escenario del IX Foro sobre la Comprensión Lectora, realizado este jueves 23 de abril, en conmemoración del Día Internacional del Libro y la Lectura. La actividad, organizada por el Grupo Editorial Loro, reunió a representantes del Ministerio de Educación, la editora Susaeta, el Banco BHD y diversos educadores interesados en fortalecer las competencias lectoras en el país.
En este encuentro, los expertos analizaron los retos de la lectura hoy día, como la baja comprensión lectora, la hipertextualidad y el reto de discernir la veracidad de la información expuesta.

Durante la apertura, Isabel López, gerente del Grupo Editorial Loro, destacó la relevancia de este encuentro académico y planteó los desafíos actuales que enfrenta la lectura en la era digital. “En nuestras ediciones más recientes, nos detuvimos a observar el cerebro lector frente a las pantallas. Hoy damos un paso más allá para enfrentar una interrogante que nos interpela a todos, ¿empobrecimiento del léxico y la fluidez lectora, mito o realidad? Vivimos en la era de la hipertextualidad, la infoxicación y la gratificación inmediata”.
Al mismo tiempo, señaló que “Nuestra propuesta para esta jornada no es solo diagnóstica, sino propositiva, y se cimenta en tres pilares: innovación pedagógica para convertir la lectura en experiencia dinámica, sensibilización social para defender la lectura como un derecho y una herramienta de libertad personal, y colaboración sistémica para que las ideas que surjan aquí se traduzcan en políticas públicas y acciones de aula concretas”, destacó.
En la actividad se realizó el panel “Empobrecimiento del léxico y la fluidez lectora”, integrado por Gertrudis Johnson Dishmay; directora de Currículo del Ministerio de Educación; Pilar Rubio, directora de Ediciones en Editorial Susaeta; Vieska Camilo, bibliotecaria de esta Madre y Maestra, y la periodista Emilia Pereyra. El panel estuvo moderado por el director de Mecenazgo, Henry Mercedes Vales.

La directora del departamento en la Dirección de Currículo del Ministerio de Educación, Gertrudis Johnson Dishmey, advirtió sobre los retos que enfrenta el sistema educativo dominicano en materia de comprensión lectora, y dijo que el dominio del léxico y la fluidez son fundamentales para el aprendizaje en todos los niveles.
Johnson destacó que la falta de dominio del vocabulario y de habilidades lectoras incide directamente en el desempeño académico. “El léxico y la fluidez constituyen elementos clave para el desarrollo de la comprensión lectora. La fluidez es la habilidad de leer un texto con velocidad, precisión y expresión adecuada, de manera que se pueda comprender lo que se lee en lugar de solo decodificar las palabras”, explicó.
La funcionaria también presentó datos preocupantes sobre el nivel de lectura en el país. Indicó que, en primaria, alrededor del 50 % de los estudiantes presenta dificultades en fluidez y comprensión lectora, mientras que en sexto grado, un 30 % aún se mantiene en un nivel básico de decodificación. En secundaria, el 45.5 % de los estudiantes no alcanza un nivel satisfactorio en comprensión, y el 47 % no logra los estándares esperados en las pruebas nacionales de Lengua Española.
A nivel internacional, señaló que los resultados también evidencian rezagos. “En PISA, solo el 25 % de los estudiantes alcanza el segundo nivel, lo que nos coloca por debajo de lo esperado”, indicó. Johnson Dishmey hizo un llamado a fortalecer las estrategias de enseñanza y fomentar el hábito de la lectura. “Sobre todo, leer, leer y leer con estrategias que permitan analizar y profundizar en los textos”.

La especialista Pilar Rubio abordó la problemática de la fragilidad lectora y el bajo discernimiento en jóvenes y advirtió que el principal desafío actual no es la falta de lectura, sino la forma en que los estudiantes procesan la información en un entorno digital saturado.
Rubio señaló que las nuevas generaciones están expuestas a un volumen de contenido sin precedentes. “Los chicos están sobresaturados de información”, afirmó, al tiempo que explicó que esta realidad contrasta con generaciones anteriores, donde el acceso a libros era más limitado.
En ese sentido, destacó que existe una percepción errónea sobre los hábitos lectores. “Pareciera que los chicos leen menos, pero es todo lo contrario, están leyendo mucho. Ahora, ¿qué leen? Ese es el problema”. Asimismo, advirtió que muchos jóvenes asumen como verdadera la información que consumen sin cuestionarla. “Toman esa información y la ven como un hecho, sin discernimiento”.
Rubio también relacionó el problema con los bajos niveles de comprensión lectora, evidenciados en estudios recientes. “Si no hay fluidez, hay baja comprensión; si hay baja comprensión, hay baja criticidad, y si hay baja criticidad, van a creer todo”, advirtió.

La especialista Vieska Camilo abordó el impacto de la hipertextualidad y la lectura digital en los estudiantes, destacando cómo el uso intensivo de entornos digitales ha transformado la manera en que se accede y procesa la información, especialmente en el paso de la escuela a la universidad.
Camilo definió la hipertextualidad como un fenómeno central en la cultura digital. “La hipertextualidad es la capacidad de enlazar y distribuir información de manera no lineal. Un texto te lleva a otro texto, a una imagen, a un video o a un debate en redes sociales”. Este modelo, advirtió, parece ventajoso ya que ofrece “acceso al conocimiento como un mapa abierto”, sin embargo, dijo que el problema surge cuando este formato se convierte en la única forma de interactuar con la información.
La experta concluyó que enfrentar este desafío requiere un esfuerzo conjunto entre escuela, familia, comunidad y universidad, con el objetivo de formar lectores capaces de ir más allá de la navegación superficial y alcanzar una comprensión profunda del conocimiento.

La periodista y escritora Emilia Pereyra analizó cómo la revolución digital ha transformado la escritura y la lectura, pasando de un modelo lineal a un ecosistema abierto, dinámico y, en ocasiones, abrumador.
Según Pereyra, vivimos en “la era de la hipertextualización”, caracterizada por la ruptura de la jerarquía tradicional del texto. “Ya no existe un orden sagrado ni una única dirección”, afirmó, destacando que el contenido ahora se expande mediante enlaces que conectan múltiples fuentes en tiempo real. En este entorno, “la palabra escrita ha dejado de ser un objeto estático para convertirse en un organismo vivo”.
En cuanto a las nuevas formas narrativas, destacó el auge de la narrativa transmedia, donde el autor crea universos expandidos más allá del texto principal. “El autor ya no solo escribe un texto, sino que crea un universo expandido”, explicó.
Finalmente, resaltó el papel activo del lector contemporáneo, quien interactúa, verifica y amplía la información. “El lector ha roto la burbuja de la autoridad absoluta del autor”. Ante este panorama, concluyó con un llamado a la responsabilidad en la escritura digital. “Que cada enlace sea un puente de conocimiento en un abismo de distracciones hasta llegar finalmente al templo del entendimiento”.






