Bisonó explicó que las responsabilidades laborales, familiares y las exigencias cotidianas tomaron lugar y pospusieron el anhelo de ser psicólogo. Y esa es la lección que quiere compartir hoy: el poder de la decisión.
Santiago, R.D.– A sus 64 años, mientras muchas personas hablan de retiro, descanso o de cerrar etapas, Feliciano Portela Bisonó decidió abrir una nueva página en su vida y cumplir una meta que parecía reservada a la juventud: recibir un título de licenciado.
Feliciano es contador de toda la vida. Ingresó a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) para estudiar Contabilidad en el año 1979 y se licenció en 1984. Era una carrera que parecía atractiva, además de la motivación que tenía de seguir las responsabilidades familiares. “Mi papá era comerciante y yo era el único varón”, recuerda. Tuvo una vida profesional exitosa, gerenciando por más de 30 años una compañía familiar del sector productivo. Pero algo seguía pendiente.
“Yo sentía que llevaba una doble vida. ¿Por qué? A mí me gustaba conocer la parte humana, me encantaba y siempre vivía haciendo talleres, formaciones, cursos y me preguntaba ¿Por qué no voy a estudiar, si eso me gusta? ¿Por qué no puedo vivir la experiencia?”. Entonces, tomó la decisión.
Regresó a las aulas de la PUCMM con 60 años, en el 2022, lo que significó adaptarse a nuevas tecnologías, asumir las exigencias propias de la formación académica y compartir clases con compañeros mucho más jóvenes que sus dos hijos, Paola y Javier, egresados de Arquitectura e Ingeniería Industrial, respectivamente, en esta misma universidad.
“Cada día que pasó agradezco haber tomado esa decisión y haber vivido esta experiencia. No solo me enriqueció a nivel profesional, sino también a nivel personal. Fue magnífico compartir con los jóvenes”, apuntó el recién egresado este sábado en la ceremonia número 114 que la PUCMM celebró en el campus de Santiago, donde entregó a la sociedad 1,149 profesionales.
Bisonó explicó que las responsabilidades laborales, familiares y las exigencias cotidianas tomaron lugar y pospusieron el anhelo de ser psicólogo. Y esa es la lección que quiere compartir hoy: el poder de la decisión. “Siempre podemos decir sí, yo quiero, yo elijo, yo voy a hacerlo. Aun cuando seamos desleales a lo que se espera de nosotros”.
El profesional de la conducta expresó que, a partir de ahora, se dedicará a ampliar sus servicios de consulta terapéutica e incorporar nuevas técnicas y enfoques que contribuyan al bienestar y desarrollo integral de sus pacientes. Asimismo, manifestó su interés en continuar fortaleciendo su formación académica y profesional.


