Santo Domingo, R. D.- Transcurría septiembre del 2024, cuando Laura Sánchez Ovalles emprendió la búsqueda de una casa de estudios con el apoyo de su familia, justo después de culminar el bachillerato. Como muchos jóvenes de su edad, Laura quería estudiar una carrera universitaria y con un diagnóstico de autismo, los temores de no poder insertarse adecuadamente a un programa de estudios eran considerables.
En su búsqueda de opciones, tocó las puertas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y la empatía que sintió fue tanta que decidió emprender su trayecto universitario en esta academia. Este sábado, a sus 21 años, se convirtió en una de los 953 profesionales que recibió su título universitario en la graduación número 79 del campus Santo Domingo.
La historia de Laura es un ejemplo para quienes, como ella, sueñan con realizar sus estudios universitarios en un espacio que los haga sentir seguros y que los impulse a salir adelante. "Tú puedes, no te rindas y cumple tus sueños", es el mensaje que le da a otros jóvenes del espectro autista.
Desde pequeña, Laura mostró un marcado interés por el dibujo y la animación, en especial por el ánime, una afición que terminó llevándola a elegir el Técnico Superior en Diseño Gráfico del Centro de Tecnología y Educación Permanente (TEP) de la PUCMM. Hoy combina esa pasión con las técnicas aprendidas en diseño editorial e ilustración durante su formación. "Siempre me ha encantado dibujar y animar", cuenta sonriente.
Su experiencia universitaria estuvo marcada por noches largas de estudio y algunos retos, en especial con las exposiciones orales y las materias que requerían memorización. "Tuve que estudiar mucho", afirma sobre cómo enfrentaba cada evaluación. Aun así, mantuvo su ritmo, con dedicación, hasta el final.
El proceso académico de Laura Sánchez Ovalles contó con el apoyo, adaptación y seguimiento que brinda la Dirección de Servicios para la Inclusión, una unidad dentro de la universidad dedicada a garantizar la provisión de ajustes razonables para que los estudiantes puedan llevar una experiencia y proceso formativo justo y equitativo. Esto incluye el aviso y seguimiento de los profesores involucrados en la carrera.
Sobre los docentes, Laura destacó la flexibilidad respecto a sus necesidades, tiempo de procesar explicaciones y espacios de regulación durante las clases. Con los ojos llenos de alegría, su madre, Teresa Ovalles, corroboró que su mayor inquietud eran los ajustes académicos concretos con los profesores de cada materia. "Ese seguimiento es sumamente importante", comentó y reconoció que el apoyo de los profesores fue fundamental para cumplir esta meta.
Dentro de las exigencias de la carrera, Laura debía completar sus pasantías y logró realizarlas en el área de Recursos Humanos de la Asociación Cibao de Ahorros y Préstamos, donde pudo cumplir sus prácticas profesionales con esmero, compromiso y excelencia, dejando las puertas abiertas para regresar. Ahora, la profesional se proyecta hacia el futuro con una meta clara: seguir desarrollando su talento para el dibujo y la animación, y avanzar hacia su independencia económica y personal.
La PUCMM celebró este sábado la graduación número 79 de su campus Santo Domingo, entregando 953 profesionales. Los recién egresados, además, fueron convocados a actuar con humanidad, en medio del auge de la Inteligencia Artificial. “No permitan que los avances tecnológicos debiliten su capacidad de escuchar, encontrarse, dialogar, caminar juntos y estar atentos a las necesidades de los demás”, agregó el rector.
En esta graduación, el 70% (670) son nuevos profesionales de grado, mientras que el 30% (283) culminan especialidades de postgrado. Además, dominan las mujeres egresadas con el 58% (551), mientras que los hombres representan el 42% (402). En total, la universidad tiene ya 106,703 egresados.











