Después de tres meses de prueba, los resultados del Plan Piloto Voluntario de la Semana Laboral Reducida, que presentó en enero de este año el Ministerio de Trabajo, arrojaron que los empleados, al trabajar menos horas, lograron una mejor productividad (aunque en la mayoría de los casos se mantuvo igual), y experimentaron una mejor calidad de vida, así como un mejor ambiente laboral.
En el plan piloto participaron 492 trabajadores, entre ellos supervisores, de al menos seis organizaciones públicas y privadas.
La reducción de horas de trabajo semanales pasó de 44 a 36, es decir, ocho horas menos, lo que se traduce a un promedio del 15%. El empleado trabajó de lunes a jueves, sin la disminución del salario, descansando viernes, sábado y domingo.
