Santo Domingo, R.D.- La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) fue escenario del panel “Tendencias en Derecho de Familia: Reflexiones sobre la Reforma de la Ley 136-03”, una iniciativa organizada por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) que busca crear una propuesta legislativa actualizada a la realidad de las familias dominicanas.
En este diálogo, especialistas del ámbito jurídico, académico y psicológico coincidieron en la necesidad urgente de actualizar la Ley 136-03 establece el Código para la Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, hacia una nueva normativa que visibilice los distintos tipos de familia existentes en la sociedad, incorpore conceptos como la crianza positiva y el ciberacoso, y prohíba el castigo físico como mecanismo de corrección al menor.
El panel contó con la participación de Dilia Leticia Jorge Mera, coordinadora del proceso de actualización y reforma de la Ley; Ester Valenzuela, especialista y consultora internacional del UNICEF en derechos de infancia y familia; Rafaela Burgos, psicóloga clínica y presidenta de la Asociación Dominicana de Terapia Familiar; Rosario Antonio Arache, docente de la materia Derecho de las Personas y las Familias, y el psicólogo clínico Luis Vergés. La moderación estuvo a cargo de la abogada Génesis Bello.


El director de la Escuela de Derecho, el doctor Héctor Alies, destacó la relevancia del proceso de revisión de esta normativa, y señaló que se trata de una legislación con más de dos décadas de vigencia que requiere adecuarse a las transformaciones sociales y jurídicas del país.
Asimismo, resaltó la apertura y participación social que caracteriza el proceso de reforma, indicando que este tipo de discusiones fortalecen la democracia y la construcción colectiva de políticas públicas. “Qué bueno que lo están haciendo, no cerrados en un salón de reuniones, en un aposento, sino que le están dando participación verdadera a la sociedad y esto es muestra de ello”, expresó.
Además, Ligia Pérez Peña, presidenta ejecutiva de CONANI, destacó la importancia de fortalecer el rol de la familia dentro del sistema de protección de la niñez. “Hablar de derecho de familia dentro de esta reforma es fundamental porque la protección de los niños, las niñas y adolescentes comienza precisamente en la familia. Es en ella donde aprenden, crecen, se desarrollan y construyen sus vínculos más importantes”, expresó.
Asimismo, señaló que muchos de los desafíos actuales que impactan el bienestar de la niñez requieren respuestas más efectivas desde el sistema de protección. “Temas como la violencia intrafamiliar, los conflictos de cuidado, las pensiones alimentarias, la convivencia familiar o incluso los riesgos digitales, son parte de las dinámicas familiares y requieren respuestas más efectivas del sistema de protección. Y para ello estamos trabajando arduamente”.
En el desarrollo del panel, el docente Rosario Antonio Arache explicó que la propuesta de reforma responde a profundas transformaciones sociales, constitucionales y familiares ocurridas en las últimas dos décadas. En ese sentido, destacó el cambio de “autoridad parental” hacia la “responsabilidad parental y crianza compartida”, y señaló que “el menor de edad pasa a ser concebido como sujeto de derecho”.
Asimismo, subrayó la necesidad de adaptar la normativa a fenómenos actuales como las redes sociales, el ciberacoso y la violencia digital. “La protección a la intimidad y la imagen de los menores debe actualizarse frente a vulneraciones que se producen a golpe de clic”.
La psicóloga clínica Rafaela Burgos alertó sobre los riesgos digitales que enfrentan niños y adolescentes. “Los padres creen que sus hijos están seguros porque están en la habitación, pero en la habitación hay una ventana al mundo”. Al tiempo que insistió en la necesidad de acompañamiento y formación para las familias ante los nuevos modelos de crianza.
El psicólogo clínico Luis Vergés centró su intervención en la importancia de fortalecer a la familia como eje del bienestar infantil. “Sin familia la niñez no tiene bienestar, ni vínculos, ni seguridad”, sostuvo. Vergés consideró urgente modernizar el marco legal frente a nuevas realidades familiares, como las familias monoparentales, reconstituidas y a distancia. También defendió la necesidad de prohibir el castigo físico. “Todavía tenemos una cultura que normaliza los abusos a los niños”, afirmó.
Mientras, Dilia Leticia Jorge Mera resaltó que la reforma busca reconocer y visibilizar los distintos tipos de familia existentes en la sociedad dominicana. “La ley tiene un sentido pedagógico para cambiar conceptos y desmontar el autoritarismo en la crianza”. Jorge Mera explicó que el anteproyecto incorpora el concepto de crianza positiva y prohíbe el castigo físico, además de fortalecer la aplicación del principio del interés superior del niño como derecho y norma de procedimiento.
Ester Valenzuela señaló que uno de los mayores retos es pasar “de lo declarativo a la exigibilidad” de los derechos de la niñez. Valenzuela insistió en que las políticas públicas deben priorizar el fortalecimiento del rol protector de las familias antes que la separación de niños y adolescentes de sus hogares. “La medida de más alto impacto para un niño es ser separado de su familia”, sostuvo, al advertir que la pobreza no puede seguir siendo criminalizada dentro de los sistemas de protección.








